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Inició celebración de Misas de Aguinaldo en Naguanagua

Monseñor Ricardo Guerra pidió a la feligresía tender la mano a quien lo necesite

(Prensa Alcaldía de Naguanagua).- Entre parrandas, cohetes y aplausos, monseñor Ricardo Guerra, párroco de Naguanagua, dio inicio desde muy temprano en la mañana, a la primera Misa de Aguinaldo de esta navidad 2021, en la iglesia Nuestra Señora de Begoña, ubicada en el Casco Central de la localidad.

Guerra, en compañía del vicario Froilán Medina, fue el encargado de dirigir la celebración, a la que además de la consecuente feligresía, asistieron autoridades municipales, entre ellas la alcaldesa, Ana González.

En medio de las salutaciones, monseñor Guerra pidió al niño Jesús que le de ánimo y fortaleza a los funcionarios, para que continúen trabajando por los naguanagüenses. Seguidamente bendijo el nacimiento construido en el templo.

Durante su homilía destacó «no podemos quedarnos en el regocijo interno, ni en la música, ni en los cohetes de esta época, debemos preguntarnos si creemos de verdad en Jesús, y demostrar con actos si estamos dispuestos a brindar una mano amiga al que lo necesita; ofrecer nuestra solidaridad, hermandad y compañía, son situaciones que fortalecen nuestra fe».

El párroco, indicó que «Dios no regala la fe como un granito de mostaza y el deber de nosotros es fortalecerla, a través de nuestras buenas acciones. El que no vive para servir, no sirve para vivir».

Cabe destacar que la alcaldesa, Ana González, participó en las ofrendas junto a su familia, que también fue bendecida por el sacerdote.

El ministerio de música, ofreció un mágico ambiente navideño, tocando y cantando las tradicionales parrandas navideñas.

Al finalizar,  monseñor pidió a las autoridades dirigirse a la imponente imagen de la Virgen de Begoña, para pedirle fortalecer su fe y sabiduría, por encima de las dificultades, para dirigir el municipio en favor de los naguanagüenses.

Al concluir la ceremonia, en las adyacencias de la iglesia, los feligreses tuvieron la oportunidad de degustar las tradicionales arepitas dulces, acompañadas con café o chocolate, mientras disfrutaban de la música de parranda.